Laura y Alejandro boda 26 de octubre de 2019

Laura y Alejandro boda 26 de octubre de 2019

Cuando empiezas a organizar tu boda, siempre tienes un concepto en la cabeza, generalmente idealizado. Piensas en mil cosas que quieres hacer, todo tiene que ser perfecto y poco a poco te vas dando cuenta de que la mayoría de las cosas no son factibles. Al menos no con un presupuesto común. Y cada vez que no puedes conseguir algo, supone una desilusión. Después de todo eso y a pesar de todas las ideas de película que teníamos en la cabeza, nunca jamás hubiéramos imaginado una boda tan perfecta como la que Aralia nos permitió celebrar. Porque fue muchísimo mejor que cualquier idea que pudiéramos tener. Desde el primer minuto nos ayudaron con todo lo que se nos pasaba por la cabeza, nos aconsejaron, nos aportaron mil ideas, flexibles en todo momento. Nunca escuchábamos un “no” por respuesta, siempre encontraban la forma en la que hacerlo. ¡Tenían solución para todo! Y lo mejor es el cariño con el que lo hacen. Disfrutan contigo de cada detalle, de cada decisión y eso hace que lo vivas con mayor intensidad. La decoración, el jardín, los salones... fueron capaces de crear un entorno insuperable. La comida, espectacular. El jamón, exquisito. Los invitados quedaron impresionados con el cóctel: la variedad, el sabor, el acabado de cada uno de los aperitivos, maravilloso. La mesa de quesos y el rincón de arroz todo un acierto. Además, llevábamos muchas personas con alergias e intolerancias (yo la primera) y el servicio fue perfecto. Pero, a parte de todo esto, de la enorme profesionalidad y del maravilloso resultado de un trabajo bien hecho (yo diría más que bien), están las personas. El trato. Para nosotros era fundamental que todo el mundo se sintiera cómodo y a gusto en todo momento. Al final, no hubo un solo invitado que al despedirse no nos felicitara por la atención que habían recibido. Y necesitábamos transmitíroslo, nos sentíamos en la obligación de hacerlo, porque cuando alguien además de hacer bien su trabajo, con empeño y dedicación, lo realiza con cariño, hay que destacarlo. Y valorarlo. Por eso, por supuesto que recomendamos Aralia. Porque son unos grandes profesionales, con una experiencia notoria en celebraciones, porque te dan toda la flexibilidad del mundo y te ayudan en todo, porque la comida es excepcional, desde el primer aperitivo hasta el postre, porque el servicio es inmejorable, pero sobre todo, porque la calidad del equipo humano que lo hacen posible es extraordinaria. Estamos tan seguros de ello, que volveríamos mil veces a dejar en sus en manos el día más importante de nuestras vidas. Esther, Pablo, Fran y todas las personas que formáis Aralia: gracias, gracias y mil gracias por regalarnos ese sueño de boda y por hacer que ese día fuera aún más inolvidable y nosotros un poquito más felices.