Una historia de amistad

Una historia de amistad

Fran entraba en el salón vestido de calle, era un miércoles a media mañana, faltaban apenas tres días para la celebración de su boda en Aralia. “El traje me queda perfecto y a ella… estupendo, así que como todo estaba conforme ayer nos dimos un capricho y nos comimos una hamburguesa…”

Con esa naturalidad comentaba el novio a nuestro equipo los últimos momentos antes de su boda mientras dábamos retoques finales al salón Mirador.

Nuestro trato con los clientes es tan cercano que establecemos con ellos una relación de complicidad en la que la sinceridad y la comunicación total fluyen para conseguir un propósito común: que el evento o celebración que estamos organizando sea único.

Llegó el sábado y todo salió como estaba previsto. El tiempo acompañó con un día soleado. Hubo banquete con isla de quesos, cocktail en el Jardín de las Nandinas, el resto del menú en el salón..., discoteca en uno de los salones con acceso a la Terraza Las Pizarras, barbacoa por la noche y mucha, mucha diversión. Una jornada especial para los recién casados y sus invitados. Para nosotros unos nuevos clientes, casi amigos, que quedarán para siempre en nuestra memoria.

¡Qué vivan los novios!

 

 

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